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La Fundación San Ezequiel Moreno fue constituida en Aragón, en marzo de 2001 para facilitar la comunicación entre entidades y empresas con las personas de diferentes orígenes culturales respondiendo a las necesidades sociales (nuevo contexto social), formativas (adecuada formación ocupacional) y laborales (orientación y cultural laboral) que iban surgiendo. Una escasa sensibilización, dificultades burocráticas, complejidad del proceso, falta de información y fundamentalmente ausencia de un punto de referencia de confianza para facilitar este recorrido, mostraron la necesidad de diseñar un nuevo modelo de entidad.
Esta entidad se constituye como organización independiente sin ánimo de lucro y elige para su denominación la figura de San Ezequiel Moreno, familiar directo de los patrones fundadores, haciendo su presentación oficial en sociedad en enero de 2002, en la Casa de la Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza.
A raíz del éxito de la fundación en Aragón, se inaugura una nueva sede en la Comunidad de Madrid el 23 de enero de 2007.
Desde marzo de ese mismo año, la fundación adquiere ámbito estatal quedando inscrita con el Nº 50-0159 en el Registo Estatal de Fundaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social y refuerza su origen aragonés mediante el mantenimiento de su sede social en Zaragoza.
En 2024 abre su primera delegación en la Comunidad La Rioja, en la localidad de Alfaro.
Desde sus orígenes, la Fundación San Ezequiel Moreno se ha caracterizado por su compromiso social y una vocación de ayuda enfocada en el progreso socio laboral de las personas, especialmente de las más vulnerables. Gracias a un equipo multidisciplinar e intercultural, programa y desarrolla servicios para conectar empresas, instituciones con personas de diferentes culturas que necesitan encontrarse y trabajar juntas.
Ser el referente global en migración y gestión de la diversidad, creando puentes entre personas y empresas para construir sociedades más inclusivas, justas y prósperas. A través de un modelo innovador y sostenible, aspiramos a liderar la integración socio-laboral de personas migrantes y la gestión intercultural en las organizaciones, demostrando que la diversidad es un motor clave de desarrollo y cohesión social.
Empresarios y profesionales de referencia que ponen su trayectoria y su criterio al servicio de una causa que transforma vidas.
PRESIDENTE
Ángel Adiego Gracia
Consejero Delegado del Grupo Lacor. Presidente de la Asociación Empresarial de Plaza (AEPLA). Desde su posición como Presidente de la fundación, actúa como nexo institucional entre el tejido empresarial y la realidad social, facilitando que las organizaciones comprendan el valor de la gestión intercultural.
Vicepresidente
Jesús Morte Bonafonte
Empresario aragonés de dilatada trayectoria. Expresidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CEOE Aragón) y figura vinculada al sector del ocio en Zaragoza.
TESORERO
Eduardo Martín Bandrés Moliné
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza.
Secretaria
María Esperanza (Mariola) García Uceda
Doctora en Economía y Organización de Empresas. Profesora de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, directora de la Cátedra de Políticas Sociales y del Máster DIRYGESS. Especialista en innovación social, empleabilidad, transferencia e impacto social.
Vocal
Alfonso Vicente Barra
Presidente de la Fundación Ramón Rey Ardid. Licenciado en Medicina, Exdirector Médico del Hospital Clínico de Zaragoza y Exgerente del Servicio Aragonés de Salud.
Vocal
José Antonio Ros Baquero
Propietario y máximo responsable de Alimentación El Portal, S.A. Comprometido con el emprendimiento social y la inclusión, es vicepresidente del Centro Especial de Empleo Emplazados Social y expresidente de SOLIDAR, Asociación de Empresarios Solidarios de Aragón.
Vocal
Laura Artal Belenguer
Profesional en la Plataforma Europa de Inditex, desempeñando la función de responsable de administración y control de stock.
Me llamo Iryna. Nací en Ucrania.
Soy licenciada en Filología Hispánica y en Lengua Inglesa. En mi país trabajé 18 años de profesora de español en el Colegio de Estudio Profundizado de los Idiomas Extranjeros.
En el año 2000 vine a España con visado de turista y me quedé aquí para vivir y trabajar. Fue muy difícil. No tenía permiso de trabajo, no podía ejercer mi profesión. Empecé a dar clases particulares de ruso. Pero como eran pocas tenía que buscar otro trabajo. Durante casi dos años por las mañanas trabajaba en el servicio doméstico, por las tardes cuidaba a una niña y daba clases entre un trabajo y el otro. Me aconsejaron llevar mi Currículum al Colegio Oficial de Abogados y me empezaron a llamar si necesitaban un intérprete de ruso o ucraniano.
Hace 2 años conocí a la presidenta de la Asociación “Soyuz”; fue ella la que me habló del labor de la Fundación San Ezequiel Moreno; ahí me ayudaron a elaborar mi currículum y me propusieron trabajar como profesora de español para personas recién llegadas al país y para trabajadores seleccionados en país de origen. Ha sido para mí una buena oportunidad para aplicar mis conocimientos en el campo que más me gusta – enseñanza de español como extranjero, planificación de sesiones formativas, elaboración y adaptación del material.
Lo siento como una confianza depositada en mí y me da mucha satisfacción ver que mis esfuerzos están agradecidos por los alumnos que ven en mi no solo una profesora de español sino una persona que les apoya en su integración y descubrimiento de nueva cultura. No estoy arrepentida de haber emigrado. Me siento otra persona es como nacer otra vez. Desde mi experiencia recomiendo a las personas inmigrantes que tenga la paciencia pues con paciencia y esperanza todo se alcanza.
Soy Carlos, de la ciudad de Guayaquil.
Allá en Ecuador, trabajaba en la sección de mariscos de un supermercado. Fueron mi madre y mi esposa con nuestra niña quien emigraron a España primero. Queremos mucho a nuestro país, pero también éramos conscientes de que allí existe mucha corrupción, se gana poco y la vida es cara; y todos queríamos una vida mejor.
Hace 5 años llegue a España con mi visado de turista en el bolsillo y con la idea de encontrar trabajo rápidamente. Empecé como muchos recogiendo fruta, también trabajé de portero en una discoteca y luego en una empresa de logística. El hecho de no tener papeles ni contrato de trabajo te hace más vulnerable; y en un caso no me pagaron.
Para mí lo complicado al principio fue la adaptación al ritmo de vida español. También es cierto que los ecuatorianos tenemos la ventaja de conocer el idioma, y la cultura española no nos es totalmente desconocida! Creo que también ha jugado un papel importante la presencia de familiares y amigos para que me sienta apoyado y más optimista los primeros tiempos.
A los dos años de estar en España una bocatería me ofreció un contrato de trabajo y pude regularizar mi situación. Ciertamente era un contrato de ½ jornada y tenía que compaginar este puesto con otros trabajos, pero fue un gran paso. Hoy en día, no me falta experiencia: pintura, albañilería, limpieza doméstica, recogida de fruta, fontanería, chocolatería… En general, tengo que decir que la acogida en las empresas ha sido buena, pero sí es difícil encontrar un trabajo fijo y seguro.
He acudido a la Fundación San Ezequiel Moreno con un amigo para que me orienten en la búsqueda de un trabajo más estable. A mí me gustaría trabajar en una fábrica, confío en mi suerte.
Soy Carlota, tengo 46 años y soy de Nicaragua.
Llevo desde el año 2007 en Zaragoza, y estoy muy contenta de estar en esta ciudad, porque me recuerda a mi gente por el carácter abierto, porque somos gente de campo.
Soy licenciada en Economía y Técnico en Laboratorio Clínico. Me considero una persona inquieta y, por eso, he estado cambiando de trabajo con frecuencia, en constante renovación. Mi pasión era estudiar algo relacionado con la Medicina o Enfermería y me decidí por el laboratorio. Sin embargo, mientras trabajaba acudía a clases nocturnas de la universidad y estudié Economía. Eso me llevó a trabajar casi ocho años en el Ministerio de Economía de Nicaragua. Y como soy una persona activa, me vine a España.
Una compañera de trabajo que tuve en mi país vivía en la ciudad, y me animó a venirme. Desde el momento en que llegué, trabajé cuidando a personas mayores. No me faltaba trabajo, porque me funcionaba el boca a oreja entre amigas y compañeras. Pero llegó la crisis y esta situación se derrumbó.
Acudí a la fundación y recibí mucho apoyo por parte de las trabajadoras. Asistí a grupos de apoyo y a talleres sobre cómo elaborar un currículum, a saber venderte… me ayudaron a sacar lo mejor de mí misma y a no venirme abajo.
Soy Mª Pilar y tengo 48 años. Soy española.
Llevaba tres años en desempleo cuando, a través del INAEM, acudí a un cursillo. Allí, explicaban qué era la Fundación San Ezequiel Moreno y su funcionamiento. Hace un año ya de aquello. Ya en la fundación, asistí a varios cursos y talleres.
Mi experiencia laboral se basaba, principalmente, en empresas de embutidos. Gracias a la fundación encontré trabajo en el sector de la fruta, pero por una alergia tuve que dejarlo. Ahora he encontrado trabajo para el mes de agosto haciendo una sustitución de limpiadora en Pinseque. Solo es un mes, pero sé que es un paso importante.
Soy Fatiha y tengo 44 años. Soy de Marruecos.
Llevo nueve años en España, aunque en Zaragoza solo hace año y medio. Primero estuve en Madrid y después en Toledo. En Marruecos trabajaba en fábricas, pero no era suficiente para vivir y me vine a España. Mis trabajos fueron en casas y en una fábrica de costura durante cinco años, pero el dueño murió y cerraron.
Me quedé en paro y cobrando el subsidio. Mi hermana estaba en Zaragoza y me animó a venir a buscar trabajo en la ciudad. A los tres meses desde que llegué acudí a la Fundación. Me han ayudado muchísimo y me han abierto muchas puertas. He conseguido trabajo de planchadora en Villanueva de Gállego, aunque vivo en La Almunia de Doña Godina.
Estoy muy contenta de estar en España. A Marruecos me gustaría volver pero no para quedarme, porque estoy mejor aquí.
Mi nombre es Khalid Sadik tengo 34 años, soy marroquí.
En mi país realicé los estudios de Formación Profesional Grado Medio de especialidad Tornero Fresador. Soy de la región de Beni-Mellal y en mi ciudad no pude encontrar trabajo relacionado con mi formación. Estuve trabajando en diferentes cosas: agricultura, ayudando a mi padre, talleres mecánicos, regenté una tienda de productos de primera necesidad en mi pueblo, etc. Veía que es muy complicado salir adelante ya que lo que ganaba no era suficiente para mantenerme y crear ahorros para comprar tierra o casa y establecerme por mi cuenta. Aunque contaba siempre con el apoyo de mi familia ya era la hora de independizarme.
Mi hermano mayor viajó hace varios años a España y se instaló allí con su familia. El sabía que yo tenía la intención de salir de Marruecos y de hecho ya intenté comprar un visado de trabajo que resultó ser falso. Sabiéndolo me apoyó en la búsqueda de oferta de trabajo en España, una empresa del sector metal presentó una solicitud de autorización de trabajo y residencia, tramitada por la Fundación San Ezequiel. En el 2004, la solicitud se resolvió de forma favorable y pude venir de forma legal.
Vine a España con mis papeles en la mano en enero del 2005, me acogió mi hermano en su casa. El día siguiente a mi llegada me fui a la Fundación y a la empresa para presentarme y agradecer su apoyo en este proceso. Casi no hablaba español y me traducía todo mi hermano. Entendí que primero tengo que estudiar español.
Llevo ya dos años trabajando en la misma empresa y me encontré con la gente buena, valoro mucho el apoyo que me prestan las orientadoras de la Fundación ya que gracias a ello puedo seguir con mis planes y proyectos profesionales. Este año me propusieron un curso de Máquina convencional y CNC que me dará la posibilidad de subir mi calificación profesional.
Creo que todos tenemos derecho a realizar nuestras aspiraciones y es muy importante tener alguien quién te orienta y te respalda en esto. Para mi han sido mi hermano, mi familia que han hecho realidad mis planes con su viva participación.
Buena Práctica Gestión de la Diversidad, Interculturalidad e Inmigración Gobierno de Aragón 2023 por nuestro programa «Contratación de profesionales extranjeros en su país de origen«.
Proyecto Hilvana: Buena Práctica Emprendimiento Inclusivo Red Europea Innovación 2023.
El 23 de octubre del 2025, nuestra directora general Inés Cebolla Pérez, en representación de Fundación San Ezequiel Moreno, recogió el Premio Talento y Mérito otorgado por DIRECTIVAS DE ARAGÓN.
En la Fundación San Ezequiel Moreno trabajamos para que las personas que llegan a España encuentren un empleo digno y un lugar donde construir su proyecto de vida. Nada de eso sería posible sin quienes nos acompañan. Hay muchas formas de hacerlo y todas suman.
Existen dos vías de colaboración, compatibles entre sí.
Trabajando con nosotros: utilizando nuestros servicios de intermediación laboral, incorporando profesionales a través de la contratación en origen o contratando a nuestras empresas sociales. Algunos servicios son gratuitos y otros se facturan.
Qué obtienes:
Tratamiento fiscal
Esta vía es una relación comercial: los servicios que se facturen tienen la consideración de gasto deducible en tu impuesto, con el IVA que corresponda en cada caso. No genera deducción por donativo, que es la que se explica en la vía 2.
Con una aportación económica o en especie, puntual o periódica, porque compartes los fines y los principios de la Fundación.
La Fundación San Ezequiel Moreno está acogida al régimen fiscal especial de la Ley 49/2002, de incentivos al mecenazgo. Tus donativos dan derecho a las siguientes deducciones:
Se considera donación recurrente la realizada a favor de la misma entidad cuando en los dos ejercicios anteriores se donó un importe igual o superior al del ejercicio precedente.
Si eres autónomo o profesional en estimación directa, puedes aplicar los porcentajes previstos para el Impuesto sobre Sociedades.
Algunas comunidades autónomas añaden una deducción propia en el tramo autonómico del IRPF. Te recomendamos consultarlo con tu asesoría.
Donaciones en especie
Aceptamos también aportaciones de material, equipamiento o servicios. Se valoran conforme a la Ley 49/2002 y dan derecho a la misma deducción que las dinerarias. Además, la entrega no genera ganancia patrimonial tributable para quien dona.
¿Hablamos? Escríbenos a info@fundacionsanezequiel.org o llámanos al 976 158 219 y estudiamos juntos la fórmula que mejor encaje con tu entidad.
Puntual o periódico, del importe que decidas. Tu aportación desgrava: el 80 % de los primeros 250 € y el 40 % del resto se descuentan directamente de tu cuota del IRPF, con el límite del 10 % de tu base liquidable. Si repites tu donativo, a partir del tercer año ese 40 % pasa a ser un 45 %.
En enero recibirás el certificado de donativos y la Fundación comunicará tu aportación a la Agencia Tributaria para que figure en tus datos fiscales.
Para hacerlo, contacta con el Área de Gestión Interna:
Acompañamos a personas en su proceso de inclusión sociolaboral en Zaragoza, Madrid, Huesca, Teruel y La Rioja. Si quieres sumarte, cuéntanos qué te gustaría aportar y buscamos el encaje.